29 de enero de 2011

*Conchita



Quisiera escribirte algo bonito, bonito de verdad
pero se trata de despedirme y se me dá muy mal.
Quisiera escribirte algo sencillo, en realidad,
pero se trata de despedirme de alguien que no tuve jamás.

Y dime...
qué dicifíl es intentarse olvidar
de algo que nunca tuvo lugar.
Y qué difícil es dejar de imaginar.
Y qué difícil es intentarse alejar.
Quisiera encontrar algún final que no...
no sonara tan mal.

Difícil escribir algo bonito, se trata de un final.
No acabaré con un te quiero, no me dió tiempo a llegar.
Difícil escribir algo sencillo, en realidad,
que se hace algo cuesta arriba darse la vuelta y echar a andar.

Y dime...
qué difícil es intentarse olvidar
de algo que nunca tuvo lugar.
Y qué difícil es dejar de imaginar.

Y qué difícil es intentarse alejar.
Quisiera encontrar algún final que no...
no sonara tan mal.

Y antes de olvidarme, y antes de alejarme,
y antes de marcharme y que todo se acabe,
yo sólo quería haberte escrito algo bonito...
algo bonito de verdad.

Qué difícil es intentarse alejar.
Quisiera encontrar algún final que no...
no acabara tan mal.

Conchita, aunque nacida en Finlandia en 1980, se considera madrileña de corazón. Ella misma nos explica cómo siente su música: "Mis canciones son retales de mi vida. Algunas hablan de mí, otras son historias que veo a mi alrededor", dice Conchita, una cantante y compositora enigmática y sensible que bajo una aparente capa de ingenuidad, atrapa y seduce en la sutil tela de araña que teje con sus canciones.
Minimalista, tierna y con un punto naïf, Conchita es frágil y enérgica en su voz; dulce y con un poso amargo en sus letras; con una sensibilidad especial y con una inspiración como compositora difícil de encontrar. Con un punto impredecible muy de agradecer. Siempre original en su manera de componer, de hacer caminar las melodías.
"Me regalaron una guitarra y empecé a componer. Sin ninguna razón especial. Tampoco la buscaba. Simplemente salió", dice Conchita. "Al principio todo es un poco difícil, pero también tienes mucha ilusión. Empecé a tocar en El Búho Real [un pequeño local de Madrid, emblemático para los nuevos artistas] y fue bonito. Conoces a gente que tiene el mismo sueño que tú".
"Creo que lo que hago es bastante sencillo, sobre todo las letras. Intento contar las cosas de una manera fácil, para que cualquiera se pueda sentir identificado. Son canciones de todos los días, que explican situaciones que le pueden haber pasado a cualquiera. Muchas son autobiográficas pero procuro no contarlas de una manera demasiado subjetiva”.
"No sé donde llegaré. Por el momento he cumplido un sueño, que no es poco. Sólo sé que me gustaría poder dedicarme a esto, vivir la música".