Jane, la luna lame
tus dulce y suaves
labios de amor.
Si eres feliz, o te sientes muy sola
recuerda que esto es así
desde que Adán sedujo a su vecina Eva,
o tal vez fue al revés, ¡qué más da!
Desde entonces, muchacha, sudamos nostalgias,
confusas desgracias de amor.
Pero a veces un ángel desciende
y en nuestra alma enciende un fuego de ardor.
Jane, la luna lame
tus dulce y suaves
labios de amor.
Si esta canción te sugiere una danza,
no te des más tardanza y verás
que el lenguaje del cuerpo es la única vía
de gozar y sentir este vals.
Buscarás entre bares y oscuros lugares
un amigo con el que charlar
y tal vez esa noche propicia
tu alma novicia descubra el amor.
Jane, la luna lame
tus dulce y suaves
labios de amor.
Jane, la luna lame
tus dulce y suaves
labios de amor.
(Q. Malone).