Ojos negros de tizón
te han partido el corazón
y en tus labios ríe la melancolía.
Cuando apuestas al amor
eres como el jugador
que ya sabe que su suerte va negada.
Y a veces, de madrugada
sudas frío y sudas penas
cual jinete sin caballo entre las venas.
Y a veces, de madrugada
sudas frío y sudas penas
cual jinete sin caballo entre las venas.
Corazón en bancarrota
pides crédito al amor
y que el dolor lo carguen todo a tu cuenta.
Cuántas veces la amargura
te ha empujado hacia el abismo
donde la vida y la muerte dan lo mismo.
Y entre sábanas, sin ropa
eres, dicen, un ciclón
que anestesia con farlopa el corazón.
Y entre sábanas, sin ropa
eres, dicen, un ciclón
eres, dicen, un cuerpo sin corazón
eres, dicen, un cuerpo sin corazón
eres, dicen, un cuerpo sin corazón.
(Q. Malone).