Rodéate de seres afectuosos, de libros inteligentes, de música con alma. Procura hacer lo que amas y apartar de ti lo que aborreces. No intentes comprender sólo con la razón: bien sabe el corazón lo que es y lo que no es. Se transparente en tu transparencia y sagrada y misteriosa en tu misterio. Y expándete como el universo, que no tiene límites y es por eso inaprensible. Sé completamente tú y todo te será dado. Y muchos te amarán.