14 de diciembre de 2011

*La armonía de las formas

De pronto se quebró la armonía de las formas. El cuadrado se desmoronó en cuatro líneas inconexas. El círculo luminoso que era el sol se absorbió a sí mismo hasta convertirse en un gélido punto negro, en un absurdo punto final.
Y de aquel perfecto triángulo pintado por manos humanas, alguien borró el ojo de Dios. Y donde antes decía bondad, ahora dice rencor. Y donde había habido agua sana y abundante, pronto advino el fango y la sequía.
Se quebrantó la armonía de las formas y el fondo que las animaba se hundió hasta lo más hondo del abismo. Y ahora el hermano aborrece al hermano y el amigo traiciona al amigo. Y los ojos que servían para mirar y admirar, ya sólo acechan. Y las bocas que besaban y cantaban, ya sólo niegan y maldicen la bondad de la vida.
¿A dónde fue a parar la palabra que nos elevaba, que nos acercaba, que nos volvía comprensibles?