Los que no tenemos hogar, ¿dónde hallaremos la paz? Los santos tienen su santuario, y los demonios, su Infierno hecho de horror y llamas, pero los que buscamos la paz y no tenemos hogar, ¿dónde lo hallaremos?
Me bastaría tu corazón para sentirme en mi hogar; la paz sería inevitable en esa hermosa aldea que sería tu amor, por mí correspondido; me bastaría con verte de tanto en tanto para sentirme en el camino; sería suficiente con tomar tu mano para sentir que el mundo y yo somos un equilibrio perfecto; me bastaría un beso tuyo para resucitar de nuevo a Dios; me bastaría con que me sonrieras al despertar, y algún día habrá de bastarme, pero mientras tanto, ¿sobre qué paz edifico yo mi hogar?