22 de marzo de 2012

*La buena o mala sombra

Frente al sol de la verdad, todo lo real proyecta su verdadera sombra. Así, hay seres con buena sombra, seres con mala sombra y seres sin sombra alguna. Los seres sin sombra jamás se exponen a la luz para evitar ser reconocidos. Es por eso que habitan en palacios cerrados de los que apenas salen, si no es para vampirizar a sus víctimas, a las que succionan hasta el último haz de su luz. El manjar preferido de los seres sin sombra son los seres con mala sombra. Un ser con buena sombra jamás puede ser víctima de ningún ser sin sombra. Pero quien no es merecedor de su buena sombra, muy pronto la pierde y un día, extraviado por su mala sombra, acaba frente a las puertas de un misterioso palacio que al instante abrirá sus puertas para él y lo engullirá, sin vuelta atrás ni remedio.