2 de mayo de 2012

*Mi última gran mentira

Es verdad que en mis tiempos de atleta fui un gran competidor. Pero mis mayores éxitos en la vida los conseguí mintiendo: mintiendo en cien metros vallas o en cada beso que di, creyendo sentir que lo daba sinceramente. Fui el Gran Mentidor, el As de Corazones de una partida trucada de antemano. Tenía las cartas ganadoras, pero jugué mal la partida. Y la perdí.
Hoy sé que tan sólo perdí esa partida, pero entonces pensé que lo había perdido todo y en un desesperado arrebato de sinceridad quise morirme de verdad. Esa fue mi última gran mentira. Si mi querer morirme hubiese sido realmente sincero, yo ya estaría muerto. No soy tan torpe. Nadie lo es.