7 de mayo de 2011

*El río de mi vida

El río de mi vida corre paralelo al río Ter, pero en dirección contraria al río Ter y por tanto en dirección contraria a la vida. El río de mi vida no lleva a ningún mar o vida distinta a la mía. De hecho, el río de mi vida no lleva a ninguna parte: es sólo un absurdo discurrir de río sin destino. Las aguas del río de mi vida son negras y profundas como la Nada. En la Nada, como ya se sabe, no hay nada, excepto ausencia y frío.